jueves, 23 de octubre de 2008

Elecciones Municipales

Los desafíos del Partido Humanista

A sus 25 años, Danilo Monteverde no va a ganador, su fin es dar a conocer sus ideas y su partido, quiere que los medios dejen de “ningunear” a los Humanistas y desea conseguir un porcentaje histórico del más del 5% nacional para dejar la ilegalidad que significa una minoritaria votación. Este dirigente juvenil tiene muchos proyectos y busca desarrollarlos en su comuna de siempre, por eso compite para concejal por Santiago

Por Elvira Anderson.

Danilo está almorzando sólo en el casino de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile. Tiene un pañuelo en el cuello y sonríe amablemente. Su rostro representa la poca edad que tiene y sus gestos son calmos y entusiasmados. Cuenta que ha sido un día extraño y explica que lo llamaron porque 200 familias erradicadas en Puente Alto pero santiaguinas quieren votar por él. Está contento y confiado, cree que obtendrá la meta en votos de las elecciones pasadas, claro que esto no lo logrará sólo, son tres los candidatos del partido Humanista que se la juegan por Santiago y entre todos buscan llegar a este objetivo.

¿Cómo nace tu candidatura a concejal?

Dentro del humanismo está la necesidad y la iniciativa de llevar adelante al menos 50 candidaturas jóvenes para sentar precedente. Como soy dirigente nacional del Partido Humanista, soy una especie de ejemplo para los demás chiquillos. Por eso me postulé en mi comuna de toda la vida, Santiago.

Sabiendo que es poco probable que consigas el puesto de concejal ¿Con qué fin se desarrolla este proyecto?

Nace con la idea de mantener los votos históricos en la comuna de Santiago, que son 2000 entre los tres candidatos. Si se logra eso ya se cumplió. Pero a nivel nacional queremos tener una votación del 4 ó 5%, porque muchas veces el partido Humanista se ignora por la votación del 2 ó 3% que posee, aunque igual es harto. Con una mayor votación será más difícil para los medios ningunearnos.

¿Tienen alguna esperanza de sacar algún candidato?

Acá en Santiago no, yo tengo claro que no voy a salir. Mi intención ahora es dar a conocer el pensamiento Humanista, darnos espacios y armar un proyecto a largo plazo. Pero hay comunas en las que sí, por ejemplo San Bernardo donde ya hay un concejal y muchas otras donde hay posibilidades, sobre todo en zonas rurales y en el sur. En el país son 40 los concejales y la idea es aumentarlos a 50 ó 60.


En Santiago las propuestas del Partido Humanista son múltiples. Sin embargo las más importantes se enfocan en la vida de barrio, en potenciar la organización social y la cultura juvenil. Danilo asegura que como concejal no es mucho lo que se puede decidir, pero sí se puede fiscalizar para que el alcalde de turno, por ejemplo, no pueda cambiar el plano regulador para dar más cabida a las inmobiliarias que a su parecer “están invadiendo y destruyendo la vida en comunidad”.
Frente al tema educacional, Monteverde plantea que no sólo basta con asegurar cupos en los establecimientos municipales a los niños y jóvenes que viven en Santiago. Como partido Humanista concuerdan que es el Estado quien debe manejar la educación y no las municipalidades. Siendo ésta una postura que ninguno de los candidatos a alcalde con reales posibilidades respalda.

Para ti ¿Ravinet y Zalaquett tienen alguna diferencia?

La verdad es que no, ambos son figuras autoritarias y agresivas que no están dispuestas al diálogo. Por una parte Ravinet trajo las inmobiliarias a Santiago y además tomó medidas muy rígidas frente a los problemas comunales, poco democráticas. Así mismo, Zalaquett, a pesar del rostro amable que tiene, es parte de la derecha dura y fue muy agresivo con los profesores y alumnos en las protestas estudiantiles. Ambos son más de lo mismo.

Sin embargo tienen propuestas en común en salud y sobre la existencia de vendedores ambulantes en el centro.

Hay ideas similares, la diferencia es que nosotros las abordamos desde el diálogo y la democracia, ellos desde la imposición. Por ejemplo a los vendedores ambulantes ciegos se les impuso, en el 98, el que ahora es el mall chino en San Diego. No funcionó y todos quedaron cesantes. Esto fue algo impuesto por el ex alcalde Ravinet.

¿No conseguir los 2000 votos sería un fracaso?

Sí. Pero habría que levantarse. Con Hirsch pasó lo mismo, pensamos en un 10 y sacó un 5%, pero después nos dimos cuenta que no estaba mal y que era una votación realista. Sería una decepción, pero no una derrota.

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