Proyecto de ley sobre acoso:
Agresión en el trabajo
Muchos trabajadores no saben qué es, pero son víctimas de malas prácticas laborales en su vida cotidiana. El desprecio de sus habilidades como trabajador serían algunas de las conductas que serían tipificadas en la nueva ley de acoso laboral que después de 5 años de espera podría al fin ver la luz en noviembre.
Por: Stephanie Granzow
Isabel Urrutia tiene más de cuarenta años y es profesora. En el colegio anterior que estuvo, ubicado en el sector oriente sufrió situaciones de hostigamiento y acoso laboral. La situación la obligó a tomarse unos días de licencia médica por estrés. Entre las situaciones que Isabel describe, recuerda que hubo ocasiones en donde tanto apoderados como el director participaron.
“En una ocasión recuerdo que el director me hizo una escena, me gritó que era una inútil, y que no servía para nada, recuerdo que fue en su oficina, me sentí terrible. En ese momento no supe cómo reaccionar, me quedé helada. Yo normalmente no soy así, pero allí realmente me quedé como muda”, dice Urrutia.
Isabel cuenta que después de numerosas situaciones, decidió buscar otro trabajo y se cambió lo antes posible. Tuvo la suerte de que no tiene mayores necesidades económicas.
“Sentí que esa situación daño mi autoestima y mi confianza en mis capacidades. Andaba siempre de mal humor, tenía pesadillas con el colegio e incluso tuve que recurrir a un psicólogo quien me recomendó cambiarme de trabajo porque la situación estaba perjudicando mi salud mental. Sentí que lo económico era mucho menor que lo psicológico y opté por mí. Pienso que muchas personas no tienen la misma opción de elegir ya que se encuentran obligados a trabajar porque deben cubrir las necesidades de su familia”, dice Isabel.
Según la psicóloga de la Universidad Católica Natalia Cortés, “este tipo de situaciones provocan cuadros de estrés agudo, que pueden derivar en una depresión. Los pacientes en ocasiones recurren a licencias médicas y medicamentos en vez de resolver la situación en sí misma, porque tienen miedo a perder su trabajo”
El proyecto de acoso laboral constaría de cuatro artículos y define acoso laboral (Mobbing), como violencia sicológica por acción u omisión ejercida sistemáticamente por un empleador sobre un trabajador con el propósito de menoscabarlo física y mentalmente. Esta ley regiría tanto para trabajadores municipales como privados, ya que constaría también en el estatuto administrativo de los empleados municipales.
La diputada Ximena Vidal (PPD) fue una de las propulsoras de la moción del proyecto en el 2003, miembro de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Diputados. Al respecto dijo que, “las situaciones de abuso laboral constituyen una práctica que viola los derechos humanos de las personas. Este tipo de situaciones son frecuentes y muchas personas se ven obligadas a vivirlas en silencio”.
El caso de Isabel es una situación más usual de lo que se piensa, la cual se vio obligada a callar por el miedo. En una encuesta realizada a 5 mil personas hecha por el sitio Laborum.com este año y apoyada por la Dirección del Trabajo reveló que un 33% de los encuestados se sintió hostigado en su ocupación, mientras que un 34% de los encuestados confesó estar sufriéndolo en su actual trabajo. Además un 69% considera que el trato que recibe de sus superiores es irrespetuoso.
Según Cecily Halpern, abogada y magíster en Derecho del Trabajo de la Universidad de Chile, profesora de la Universidad del Desarrollo, existiría un avance mediante esta legislación.
“Tipifica una conducta que antes no existía en nuestra regulación, por lo que debía subsumirse en otros tipos de conductas abusivas. El empleado tendría un plazo de 60 días hábiles desde el último acto de acoso y tendrá que acreditarlo con todos los medios probatorios disponibles, pero especialmente, el informe de peritos, para acreditar el sufrimiento e impacto de la víctima.”, dijo Halpern.
La ley establecería una multa entre 10 a 50 UTM al empleador y da la posibilidad de que el trabajador que haya sido víctima de acoso pueda ejercer el auto despido con el pago de las indemnizaciones legales que correspondan.
“Siento que existe un acuerdo para legislar sobre esta materia. Espero que este proyecto marque una diferencia respecto a lo que ya existe, no sólo desde el punto de vista legal, sino que también cultural”, agregó Vidal.
Según Vidal la ley se encuentra en el segundo trámite legislativo y en noviembre los senadores tendrían que presentar indicaciones. Adicionalmente el Ejecutivo y el resto de los parlamentarios tendrán un tiempo para presentar indicaciones para aclarar los principios del acoso laboral.
“Espero que esta ley permita a los trabajadores a no ser más víctimas de abusos, porque un abuso puede ser más que sólo un maltrato físico, e incluso en ocasiones puede llegar más a fondo en el alma de la persona”, dijo Urrutia.
Agresión en el trabajo
Muchos trabajadores no saben qué es, pero son víctimas de malas prácticas laborales en su vida cotidiana. El desprecio de sus habilidades como trabajador serían algunas de las conductas que serían tipificadas en la nueva ley de acoso laboral que después de 5 años de espera podría al fin ver la luz en noviembre.
Por: Stephanie Granzow
Isabel Urrutia tiene más de cuarenta años y es profesora. En el colegio anterior que estuvo, ubicado en el sector oriente sufrió situaciones de hostigamiento y acoso laboral. La situación la obligó a tomarse unos días de licencia médica por estrés. Entre las situaciones que Isabel describe, recuerda que hubo ocasiones en donde tanto apoderados como el director participaron.
“En una ocasión recuerdo que el director me hizo una escena, me gritó que era una inútil, y que no servía para nada, recuerdo que fue en su oficina, me sentí terrible. En ese momento no supe cómo reaccionar, me quedé helada. Yo normalmente no soy así, pero allí realmente me quedé como muda”, dice Urrutia.
Isabel cuenta que después de numerosas situaciones, decidió buscar otro trabajo y se cambió lo antes posible. Tuvo la suerte de que no tiene mayores necesidades económicas.
“Sentí que esa situación daño mi autoestima y mi confianza en mis capacidades. Andaba siempre de mal humor, tenía pesadillas con el colegio e incluso tuve que recurrir a un psicólogo quien me recomendó cambiarme de trabajo porque la situación estaba perjudicando mi salud mental. Sentí que lo económico era mucho menor que lo psicológico y opté por mí. Pienso que muchas personas no tienen la misma opción de elegir ya que se encuentran obligados a trabajar porque deben cubrir las necesidades de su familia”, dice Isabel.
Según la psicóloga de la Universidad Católica Natalia Cortés, “este tipo de situaciones provocan cuadros de estrés agudo, que pueden derivar en una depresión. Los pacientes en ocasiones recurren a licencias médicas y medicamentos en vez de resolver la situación en sí misma, porque tienen miedo a perder su trabajo”
El proyecto de acoso laboral constaría de cuatro artículos y define acoso laboral (Mobbing), como violencia sicológica por acción u omisión ejercida sistemáticamente por un empleador sobre un trabajador con el propósito de menoscabarlo física y mentalmente. Esta ley regiría tanto para trabajadores municipales como privados, ya que constaría también en el estatuto administrativo de los empleados municipales.
La diputada Ximena Vidal (PPD) fue una de las propulsoras de la moción del proyecto en el 2003, miembro de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Diputados. Al respecto dijo que, “las situaciones de abuso laboral constituyen una práctica que viola los derechos humanos de las personas. Este tipo de situaciones son frecuentes y muchas personas se ven obligadas a vivirlas en silencio”.
El caso de Isabel es una situación más usual de lo que se piensa, la cual se vio obligada a callar por el miedo. En una encuesta realizada a 5 mil personas hecha por el sitio Laborum.com este año y apoyada por la Dirección del Trabajo reveló que un 33% de los encuestados se sintió hostigado en su ocupación, mientras que un 34% de los encuestados confesó estar sufriéndolo en su actual trabajo. Además un 69% considera que el trato que recibe de sus superiores es irrespetuoso.
Según Cecily Halpern, abogada y magíster en Derecho del Trabajo de la Universidad de Chile, profesora de la Universidad del Desarrollo, existiría un avance mediante esta legislación.
“Tipifica una conducta que antes no existía en nuestra regulación, por lo que debía subsumirse en otros tipos de conductas abusivas. El empleado tendría un plazo de 60 días hábiles desde el último acto de acoso y tendrá que acreditarlo con todos los medios probatorios disponibles, pero especialmente, el informe de peritos, para acreditar el sufrimiento e impacto de la víctima.”, dijo Halpern.
La ley establecería una multa entre 10 a 50 UTM al empleador y da la posibilidad de que el trabajador que haya sido víctima de acoso pueda ejercer el auto despido con el pago de las indemnizaciones legales que correspondan.
“Siento que existe un acuerdo para legislar sobre esta materia. Espero que este proyecto marque una diferencia respecto a lo que ya existe, no sólo desde el punto de vista legal, sino que también cultural”, agregó Vidal.
Según Vidal la ley se encuentra en el segundo trámite legislativo y en noviembre los senadores tendrían que presentar indicaciones. Adicionalmente el Ejecutivo y el resto de los parlamentarios tendrán un tiempo para presentar indicaciones para aclarar los principios del acoso laboral.
“Espero que esta ley permita a los trabajadores a no ser más víctimas de abusos, porque un abuso puede ser más que sólo un maltrato físico, e incluso en ocasiones puede llegar más a fondo en el alma de la persona”, dijo Urrutia.